Una habitación cotidiana, pero repleta de muchas flores. Es lo que imaginó la artista japonesa, Yayoi Kusama, plasmándolo en su nueva obra de arte.
Se trata de una exposición llamada “Flower Obsession”, en la cual se recrea el interior de una casa común y corriente – con muebles, sillones, mesas y adornos – pero todo cubierto por una gran cantidad de flores artificiales y autoadhesivos con la misma temática.
Como es habitual, en las exposiciones de Kusama se permite la participación del público y esta no es la excepción. A cada asistente se le entrega una flor y pueden pegarla en cualquier lado del espacio. Luego de cuatro meses, esa pieza desaparece entre las otras, aferrándose al concepto de obliteración.

Eugene Hyland

Eugene Hyland

