Arte, Cultura, Lifestyle
Comment 1

Marcela “Maliki” Trujillo: “Es clave que las mujeres le perdamos el miedo a los hombres”

Fui a visitar a Maliki a su taller para conversar sobre sus nuevos proyectos, quería ponerme al día de los planes de esta artista chilena con más de 30 años de trayectoria quien durante el último tiempo ha sido protagonista de varias polémicas enfrascadas en la defensa de las mujeres y de sí misma tras años de silencio y en los que fue víctima de la violencia machista, como la mayoría de nosotras. Marcela me ha comentado en varias oportunidades que nunca se pensó feminista porque lo asociaba a una militancia, sin embargo, su obra lo ha sido desde siempre. Quizás muy dentro siempre supo que había mucho que decir.

Marcela “Maliki” Trujillo ha dedicado casi 30 años de su vida al arte, antes pintaba y desde el 2001 dibuja cómic e historietas enfocadas en la historia de su alterego, punto interesante en un mundo donde los hombres llevan la batuta tanto en las gráficas y como público. A lo largo de su carrera ha publicado seis libros, el más reciente “Ídolo” fue publicado por Reservoir Books (Penguin Random House Mondadori), y realizado un sinnúmero de exposiciones tanto individuales como colectivas.

Por estos días preparara el lanzamiento de la segunda edición de Brígida, revista de cómic hecha por mujeres, que a pesar de tener solo un número ha cobrado importante relevancia en el mundo de las ilustradoras debido al contexto social feminista actual chileno y latinoamericano y por su puesto a su calidad.

El cómic de Marcela, en esta oportunidad, cuenta la historia de una ex alumna de arte de la Universidad Diego Portales quien denunció a su pareja por violencia, la ahorcó. Tras un año de alejamiento obligatorio regresó a la escuela como si nada. “Ella ya no está. Se salió. Pero es heavy que lo hayan vuelto a aceptar. Los alumnos trataron que lo echaran pero legalmente la universidad no puede negarle que vuelva porque cumplió la condena. Y yo conté la historia porque la encontré muy fuerte. Le ofrecí hacer el cómic, quería que quedará para siempre la historia”, comenta la dibujante.

Brígida Nº2 se lanza el 18 de agosto a las 19:00 hrs en Galería Plop ubicada en  Merced 349, Santiago. Chile. 

-Por estos días te involucraron en una polémica en redes sociales de parte de un dibujante que te criticó como líder de opinión feminista. ¿Qué piensas de su acusación?

Hace unos días me avisaron las chicas de Brígida que había una crítica a mi trabajo y que se basaba en un mini-cómic en el cual me tira flores pero después me alecciona. Entonces, su crítica es porque no hablo de la mujer trabajadora y que eso no puede ser para una líder de opinión feminista. Yo no entendía nada, no tengo ninguna obligación de ser la voz de todas las mujeres. El hecho de que escriba columnas, tenga un podcast o que me hagan entrevistas no tiene que ver con que yo represente a TODAS LAS MUJERES, tiene que ver con que mi trabajo llama la atención y se interesan. Yo soy artista plástica y dibujante de cómics, no hablo como política. Antes de ver los comentarios que habían en Facebook, le escribí un mensaje privado. Él está en el mundo del cómic hace mucho tiempo, nos conocemos hace rato. Le escribí que no podía entender por qué estaba haciendo todo esto, siempre me pareció una persona sensata, inteligente. Le saqué y le saqué y al final el tema era que yo no había querido trabajar en la Trauko, porque él sí va a aparecer ahí. Yo decidí no participar porque no quiero estar relacionada a Imaginacción Consultores -de la cual el director de la actual revista Trauko es socio- bajo ninguna circunstancia, ellos trabajan con abusadores de mujeres y pedófilos. Es un tema de principios. No quiero que Brígida participe en eso tampoco. En el fondo, lo que estaba tratando de hacer es usarme a mí para justificar su participación en la revista. Él abrió una puerta en Facebook para que la gente opinara sobre mí, me dijo que yo no sabía aceptar una crítica y que era importante criticar en el mundo del comic, que nadie me podía tocar y que yo no debiera ser una voz feminista.

-En vez de aportar con una idea o un proyecto, este dibujante prefirió criticarte. Y creo que tiene que ver también con tus proyectos, al hacer “artivismo” tienes que estar preparada para recibir este tipo de comentarios.

A veces las mujeres no estamos tan preparadas para esto. Cuando leía los comentarios y amigos me escribieron diciendo que era bueno hacer debate y discutir lo que está pasando, yo pensaba en la diferencia con las mujeres que trabajan, por ejemplo en “La Polola” -podcast con la Sol Díaz- uno de los proyectos en el que llevamos ya dos años, entrevistamos a gente de todas partes, hombres y mujeres. Los hombres tienen una manera de avanzar más competitiva y violenta. Entonces dije, yo no me voy a meter en la chimuchina del Facebook, mejor le escribí a él directamente. Primero que todo, yo no me creo una líder de opinión feminista, si me he convertido en eso es simplemente porque tengo una voz y necesito decir cosas, parece que a la gente le importa lo que hablo, se sienten identificados y me parece súper bien. Entonces, le dije que el medio es tan pequeño que no hay motivo para enemistarnos.

-Ahora que está claro que sí eres una líder de opinión en temas de feminismo, hay muchas mujeres escuchándote en este momento. Esto conlleva una gran responsabilidad y por su puesto un conflicto. ¿Cómo vas a enfrentar esta nueva etapa?

Lo conversaba hace unos día con la Lorena Penjean, sobre que el poder está muy asociado culturalmente y psicológicamente al hombre, y que la mujer tiene el poder sexual. Pero cuando nosotras tenemos otros poderes podemos tener miedo a eso o tomar la oportunidad para hacer algo positivo. Mi etapa ahora es crucial, vengo saliendo de una depresión y aceptando lo que me ocurre como una resistencia que se origina en el miedo, entonces cruzarlo es muy importante. Por ejemplo, cuando fue la marcha del aborto no fui porque cuando fui a protestar a la marcha del Sí en 1989, me tomaron presa y quedé súper traumada, nunca más pude ir a una manifestación. Pero pensé todo el rato en la importancia del aborto y que exista, por qué nos tienen que obligar a ser madre si al final es lo más difícil que existe, te cambia la vida para siempre, es una tremenda responsabilidad tan fuerte. Que el estado te garantice este derecho es fundamental. Después vi las noticias y lo que pasó con las mujeres que apuñalaron y pensé que ese era el miedo que tenía, una de las cosas fundamentales para mi y para todas las mujeres es trabajar el miedo. Las mujeres somos muy creativas y previsoras, y cuando tenemos miedo nos imaginamos puros dramas y cosas terribles. Somos nosotras mismas las que nos frenamos. Estoy pensando en cómo tener la claridad mental para ignorar ciertas cosas.

-Qué liberador es ese momento en el que dejas de culparte por lo que les pasa a los demás…

Lo es, yo entiendo que es súper difícil hacer proyectos de arte, y en muchos casos uno acepta las dependencias económicas, pero en el caso de Imaginacción yo elegí no estar ahí metida. Cuando salieron los casos de abuso fue un punto grande para las mujeres que tenemos muchas cosas que nos unen y una de ellas es el abuso. Ese es el miedo, que nos maten, que nos violen, que nos destruyan. De hecho, en las columnas del Clinic lo que yo he hablado es esto. Yo no quiero tener miedo de los hombres, no los quiero ver a todos como abusadores, porque es claro que no todos lo son. Pero sí creo que es bueno que nosotras sepamos que somos parte del circuito del abuso cuando no lo denunciamos, cuando hacemos la vista gorda, cuando decimos “bueno, pero…” o “No quiero hacer sufrir a mi familia”, como siempre tratando de poner a los demás primero que a nosotras mismas. Hay que romper la costumbre de esconderlo. Hay que apropiarse del tema y superar le miedo, y no me refiero solo al tema del abuso sexual sino a todo el abuso sobre la mujer.

-Ahora estás haciendo una columna en The Clinic, ¿es el feminismo tu tema principal?

No estoy acostumbrada a estar pendiente de los medios, entonces cuando apareció el tema del abuso como que se me pararon las antenas y entendí lo importante que era todo esto. Este es un tema mundial y crucial para que las mujeres podemos recuperar nuestra dignidad y nuestros cuerpos. Y que podamos ser más sanas, nos enfermamos mucho con estos temas.

-Es muy interesante que después de todo lo que estás haciendo, regreses a The Clinic luego de haber sido censurada incluso.

Yo me hice dibujante de cómic en el Clinic, si ellos no me hubiesen llamado a participar en 2002 quizás yo no habría trabajado en esto. Le puse todo mi empeño y dio frutos. En esa época no había prácticamente, mujeres dibujantes. Me salí de ahí porque básicamente este medio ha tenido una línea editorial con un enfoque político que es un tema en el que nunca me ha importado participar. Siempre hablaba de mi, de mi sexualidad, de mi cuerpo…

-¡Pero eso también es político!

Eso lo aprendí mucho tiempo después. Ahora hay académicas que hablan de mi trabajo como una real apropiación del cuerpo y que eso es muy feminista, nunca se me ocurrió. De alguna manera me fui del Clinic porque me pidieron que hablara más de la contingencia y yo estaba en otra.

-Qué fuerte que piensen que hablar de la sexualidad de las mujeres no es contingente…

El cómic del clítoris fue súper comentado, pero muchos hombres me tacharon de caliente la mayoría de los comentarios eran de ellos y con esa perspectiva y a las mujeres les daba vergüenza. Me fui a Alemania, allí me casé y tuve a mi primera hija. Luego regresé y comencé a publicar en este mismo medio una tira sobre ser mamá y la verdad terminé aburriéndome de hablar de eso. Después el Clinic siguió su curso natural muy misógino y machista así que no seguí comprándolo ni nada.

-¿Por qué decides regresar entonces?

Porque me llamó la Lorena Penjean quien está dirigiendo el medio junto a la Alejandra Matus. La conozco hace muchos años, la quiero mucho, la encuentro una excelente periodista, es una mina que goza su trabajo. Me llamó y me contó que estaba trabajando en el Clinic. Comencé a colaborar en el sitio“Mujeres en el medio” donde publiqué una columna llamada “Mujeres feas” donde comento que estoy inmune porque hombres como Nicolás López nunca me iban a hacer nada. Fue súper mediática la columna, repercutió. Entonces me llamó la Lore y me ofreció una columna, el día que fui a firmar fue el mismo en el que ella asumió como directora.

-¿Qué piensas de Lorena Penjean como directora de un medio como este?

De la Lore y de la Alejandra como editora general, me parece genial. El medio está en medio de una tremenda crisis, la Lore se caracteriza por apagar incendios, da muy buenos consejos. Ella por supuesto que va a tener que hacer una restructuración, es fuerte ver el poder de las mujeres, es decir por qué no tener un equipo de mujeres, cosa que no se ha visto en ese medio. Ahí está la clave, que entren mujeres en todos los ámbitos a trabajar en el Clinic sería un interesante experimento porque con su discurso tan misógino ya no era comercial tampoco. Muchas mujeres me han comentado que antes de leer mis libros nunca se habían acercado a este tipo de lectura y ahora son fanáticas de los cómic. Cuando tu les abres las puertas a las mujeres, ellas generalmente siembran, ordenan, arreglan todo y las cosas comienzan a funcionar nuevamente de a poco. Es ganancia total. Y eso va a tener que pasar no solo con el Clinic sino que con otros lugares. Entonces es clave que las mujeres le perdamos el miedo a los hombres, porque ellos comienzan a reclamar y quieren aleccionarte, en vez de apoyar, porque en realidad la idea que tienen de la mujer es otra y cambiar esa idea es súper complejo. Porque dónde está la mina que los calienta, dónde está la mina que les hace la comida, dónde está la que les arregla la ropa, dónde está la que les arregla la vida cuando ellos están mal. ¿Dónde está esa mujer? Esa es la que ellos quieren y claro también podemos hacer esas cosas pero ellos deben ser parte de esta misma historia. Ahora queremos que ellos hagan lo mismo por nosotras. Queremos que nos traten bien, no solo porque eres linda y estás rica, si no porque les aportamos a su vida y somos importante para ellos. Es muy importante perder el miedo a los hombres y así saber enfrentarlos cuando ellos agarran las armas y empiezan a acuchillar o a postear cosas en Facebook.

Brígida Nº2

-Perder el miedo tiene mucho que ver con Brígida. Esta revista representa perder el miedo en este circuito cerrado de hombres que hacen cómic, que no invitan a las mujeres cuando tienen sus mesas de conversación. ¿Cómo se gesta esta publicación?

Brígida empezó por La Polola con la Sol Díaz. Siempre quisimos hacer algo en papel pero no sabíamos cómo llevarlo a cabo desde un punto de vista comercial ya que se debe sustentar la edición y publicación. Cuando apareció la Isabel Molina con la Paty Aguilera de Plop, que ellas sí tienen esa expertise, tienen una editorial, una librería, un proyecto comercial con el tema de la ilustración y el cómic y todo lo que eso conlleva; deudas, buenas ondas, malas ondas, que las pelas, las ensalzan… ellas ya saben, están curtidas. Nos propusieron trabajar juntas, hicimos la lista de las artistas chilenas y del resto de Latinoamérica porque nosotras siempre viajamos a festivales de cómic extranjeros y vienen para acá hemos conocido muchas dibujantes mujeres. Tenemos muchas cosas parecidas de las que hablar. Nos une la cultura Latinoamericana. Queremos saber cuáles son los temas de cómic que hacemos en la región. Porque cuando yo estaba en Nueva York notaba que las mujeres hablaban de temas muy puntuales como el cuerpo, los abusos y violaciones, maternidad y todo el estereotipo, cómo luchar con eso. Porque son países más avanzados, tienen ley de aborto, están en otra. Brígida es un experimento que nosotras queremos plantear para ver cuáles son los temas que las dibujantes e ilustradoras estamos tratando. Y después que ya tengamos cuatro números que son los del año podremos armar publicaciones temáticas, hay muchos cómic sobre sueños, emocionales, abstractas, muchas cosas que tienen que ver con la infancia, miedos, la fragilidad de la mujer está ahí y eso se ve en estos trabajos, la lucha de la mujer por traspasarla. Muy distinto al cómic europeo y norteamericano. Muchas mujeres que dibujan en Chile se dedican a ilustrar cuentos infantiles, es muy común. Nosotras queremos que experimenten en el cómic, aunque el difícil porque nadie te lo paga. Es un mercado complejo. Estamos formando una audiencia. Por ahora toda la plata que invertimos es para reinvertir en los próximos números.

-¿Con cuántas mujeres han trabajado en estos cuatro números?

Cada número tiene 12 autoras, nosotras cuatro y una escritora invitada. Este número viene con la portada de María Luque, la anterior fue de la Sol Undurraga (Mujer Gallina) quien propuso dos portadas y entre ellas estaba la de las tetas, que fue espectacular. Justamente la semana del lanzamiento fue el tema de la marcha y las tetas al aire. Salió en todos los diarios. Las tetas representaron la manera en que las mujeres queremos recuperar el cuerpo, no son de la publicidad, de la pornografía. En el próximo lanzamiento pondremos unas cartulinas y la gente va a dibujar tetas.

-Vas a participar de la expo “Los Dominios Perdidos” el próximo año junto a otros artistas en el MAVI, cuéntame un poco de qué se trata.

Es organizado por el Coco González y sus socios en Espacio O donde se reunirán pintores y pintoras que trabajamos en los ochentas y noventas. Ellos quieren sellarlo en el tiempo, que exista en la historia esta generación. Esta bueno activarlo como una propuesta generacional. La curadora es Dermis León una cubana muy capa. Las artes plásticas son mi pasión, el cómic entró a mi vida y se convirtió en todo, pero con la pintura yo puedo entregar otras cosas, tiene que ver con el proceso. Además, estoy preparando una exposición para la Sala Gasco el próximo año. En el arte contemporáneo la pintura siempre está atrás, el arte conceptual es lo más taquilla, entonces que alguien se la juegue con hacer proyecto con pintores ya con eso estoy pagada, con que la pintura tenga un espacio de protagonismo.

1 comentario

  1. Marcela y Denisse
    He puesto una respuesta más larga en su fb.
    Aunque es difícil yo puedo aceptar que fuera conservador, y que está mal, que es un error criticar en este momento a una mujer, pues no es el único caso, y debí enfocarlo en un hombre. Pero ante dos muy breves críticas políticas sobre sus cómics, la respuesta principal está siendo la descalificación personal. Aquí dice que yo quise “usarla”, deja entrever que no me importa la cuestión ética envuelta en el caso Imaginacción-revista Trauko, etcétera.
    En el fondo me parece que Maliki no está aceptando revisar, darle la vuelta a que existen otras mujeres que por alguna razón no las ha visto. Supongo que será el caso de muchos otros artistas similares.
    Vicho Plaza

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s