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[COLUMNA] Elige la marca que quieras, las vacas son torturadas igual

Por Anamias Ixaya, Proyecto Fresia.

“Indignante” publica la prensa sobre la nueva colusión en Chile, esta vez de la industria láctea. Indignantes son los precios que les pagan a ellos, dicen los productores, indicando que las vacas destinadas a la producción de leche han disminuido el 30% en los últimos 13 años y que el valor pagado también ha disminuido un 22% en los últimos años. Indignante vuelven a decir los productores lácteos, que por el mal negocio han tenido que cambiarse a ‘ganado de engorda’. Indignante dicen los consumidores porque pese a que a los productores les pagan menos, el consumidor final está pagando un 9% más en los últimos años. Indignantes las multinacionales y su fórmula reconstituida, dicen los chilenos que apoyan a Colún porque es una pequeña cooperativa. Indignante el último comercial de Soprole que promueve la inmigración masiva y descontrolada dice el Movimiento Social Patriota.

Todo Chile parece indignarse cuando aparece un caso de colusión, pareciera que todo el país se mueve, porque el chileno no es tonto, no le pueden pasar esas cosas, es inteligente entonces es ciber activista defendiendo lo nacional, porque ese es el punto al final. Porque se trata de defender ‘lo nuestro’ , el producto local, la producción nacional, porque empiezan a hablar de la ‘pequeña producción’ de Colún, que alcanza el 27% de la producción nacional, versus el 18,4% de Nestlé; 14,1% de Watt’s y 7,9% de Soprole, cifras de la Fedeleche.

Arman hashtags, arman cibercampañas, arman cuadros comparativos entre empresas, arman lo que sea, para defender lo local, comparten memes y gráficos desde el Movimiento Social Patriota, y que se vayan todos, que viva Chile.

Intento imaginar lo que piensa la gente que sin cuestionar nada más defiende ‘lo nuestro’. Pienso qué es lo que imaginan con la leche, si la compran por precio o por sabor, si aún recuerdan a Jorge Valdivia y su mamá en el comercial de ‘Yo tomo’. Pienso en lo que cree la gente sobre la situación que viven las vacas, ¿pensarán que están en pastos verdes como los comerciales de tv? ¿Y que cuando quieren van a ordeñarse? Como dicen en el comercial de Colún. O que los productores que venden a las empresas ordeñan a mano y con un balde mientras hacen cariño a la vaca. Pienso en todas las imágenes amorosas y de libros infantiles de las vacas y la leche, que seguramente jamás imaginarán que esos terrenos de los comerciales de Colún fueron usurpados violentamente al pueblo Huilliche a principios del siglo XX, con árboles talados, con violencia y sangre a manos de los Grob, dueños de Colún, y el Estado chileno.

Proyecto Fresia.

Trato de recordar todo lo que nos han enseñado en nuestra educación terriblemente especista*, que desde nuestros primeros pasos nos imponen la leche como primera fuente de calcio, que desde que hablamos ya sabemos lo que las y los demás animales ‘nos dan’, entonces la vaca ‘nos da la leche, y tenemos que aprovecharla, porque es un regalo, porque si no la tomamos se enferman, porque después más grandes no sabemos que responder si aparece la pregunta ‘¿entonces qué vamos a hacer con tantas vacas?’.

Todo el mundo parece indignarse con la colusión láctea y con las multinacionales europeas pero a nadie parece importarle el origen real de la leche. A nadie parece importarle las vacas. Nadie quiere saber que detrás de ese vaso de leche en el desayuno hay tanto sufrimiento, tanta tortura.

A nadie parece indignarle las horribles condiciones de la industria láctea, porque ya normalizamos las imágenes de máquinas ordeñadoras, de corrales, de números perforados en sus orejas, de fierros, de barrotes, de jaulas. Tal vez nadie imagina que esa leche además de hormonas, está llena de sangre y pus, porque en la caja dice leche fresca del sur. Será porque nadie piensa que las vacas deben parir obligatoriamente cuando el productor decida, y que cuando esto pasa, los terneros tienen dos opciones: morir o ser secuestrados y llevados a otra jaula, y que si es macho, su vida terminará seguramente en un asado, tal vez un domingo viendo un superclásico, y si es hembra, el destino será el mismo que su madre, seguir y seguir produciendo, para que los productores reclamen que a 190 pesos el litro no pueden mantenerse en el negocio, seguir produciendo para que alguna gran empresa compre la leche producida, seguir produciendo para todo el capitalismo especista*, seguir produciendo y que el mundo siga olvidando que ahí hay un individuo, que ahí hay una hembra explotada, una hembra violada, una hembra torturada, una animal que no nació humana, y que ese es su rol en este sistema, donde nunca va a tener los 25 años de vida que debería alcanzar, porque mueren a los 5 años cuando dejan de ser útiles para la producción. Seguir produciendo litros y litros de leche que jamás serán para sus terneros, si no que el destino es satisfacer el consumo humano, seguir produciendo para que algún día lo que sale de ella sea tema de conversación nacional, seguir produciendo porque al igual que ella, son millones y millones más en la misma condición aquí en Chile y en el mundo entero, seguir produciendo, que todo es importante menos sus existencias.

*Especista : Viene de especismo (o especismo antropocéntrico) Opresión que ejercemos como especie humana sobre todas las demás especies, situando al animal humano en primer lugar, sintiéndose superior y sacando beneficios del resto de las y los animales. Según la RAE es la discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores.

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