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Aldea Verde y las propuestas ecológicas de Lollapalooza

Desde charlas educativas hasta un escenario energizado 100% con paneles solares, son algunas de las propuestas de Lotus para convertir Lollapalooza en un festival sostenible, buscando el equilibrio con los recursos de su entorno y, enfatizando, que el cuidado del planeta requiere cambios de hábitos urgentes, tanto en estos eventos, como también, en nuestra cotidianidad.

Hace veinte o treinta años, los cuestionamientos sobre el impacto ambiental que generan los festivales musicales no eran tan frecuentes. Sin embargo, hoy, con la crisis climática y el aumento de este tipo de eventos en el país, es importante poner atención en estos temas. La contaminación que se genera en un festival impacta gravemente el espacio y su entorno. Preparar la estructura adecuada requiere el uso de máquinas para armar los escenarios, áreas de comida, instalar baños químicos, espacios de descanso, etc. Generando contaminación acústica, emisiones de gases a la atmósfera y también el deterioro del suelo.

Por otra parte, están los impactos durante el festival, que son lo más perjudiciales. Las masivas acciones como llegar e irse del recinto, fumar, comer, ir al baño o simplemente tomar agua, representan un daño al ambiente. A la vez, hay contaminación directa en cada presentación de un artista, ya sea lumínica y acústica, por las luces y música que proviene de los escenarios o por las particularidades que pueden incluir cada espectáculo. Por ejemplo, fuegos artificiales, humo o papeles picados que vuelan por todo el recinto.

Laura Landeta, fundadora de Green Mind, la consultora que apoya a la productora Lotus desde hace tres años para medir la huella de carbono que genera Lollapalooza, nos aclaró que un festival de esta magnitud genera la basura promedio de una comuna en todo un mes. Por esta razón, y las señaladas anteriormente, la consultora se encarga de medir durante los tres días del festival el impacto que generan los gases de efecto invernadero que se liberan en la etapa de montaje, desarrollo y desmontaje del festival.

Video: Nicole Gorget

Laura explica cómo opera esta compensación ambiental: «cuando tenemos una cifra final que, además está revisada y auditada por una tercera empresa independiente, lo que se hace es comprar bonos de carbono para neutralizar esa emisión. Por eso decimos que este es un festival carbono neutral. Esta medida comenzó hace unos años, pero hoy no contentos, además, se hacen acciones de reforestación para compensar de otra manera con árboles nativos», enfatizó Laura.  

La productora Lotus, desde el día uno, ha incorporado diferentes iniciativas de sustentabilidad, como el novedoso rock and recycle, para gestionar adecuadamente los residuos y reciclaje que se generan durante el festival; el uso eficiente del agua, reemplazando los contrapesos desechables que se utilizan en los baños químicos por materiales de concreto que sean reutilizables; y la eneregía, tratando de utilizar, en parte, la red eléctrica para disminuir el uso del Diesel. El festival Lollapalooza también fue pionero en eliminar las botellas plásticas y utilizar sólo vasos reutilizables.

Laura, destaca el escenario «Aldea Verde» que funciona en base a paneles solares, una estructura única en Chile: «Se generan 291 kWh de energía renovable, que es más o menos lo que consume una casa particular en tres meses. También las emisiones que se lograron evitar son 324 kg CO2, equivalentes al CO2 absorbido por 1.830 árboles en un año», finalizó la fundadora de Green Mind. 

En la Aldea Verde de Lollapalooza, se reunieron diferentes organizaciones y emprendedores que están alineados con el concepto de sustentabilidad y lo abordan desde diferentes aristas. Anita Farfán, directora de la fábrica de plásticos reciclados Desafío Ambiente, señala que: «El público de Lollapalooza tiene una visión muy distinta a la que se tuvo por muchos años, que es el modelo industrial lineal de consumir y desechar, pero aun así, las personas desconocen bastante este tipo de procesos del plástico, por eso nos interesa este festival para abordar estos temas y visibilizar lo que se está haciendo».

Esta empresa se dedica a la transformación del plástico, logrando que muchos residuos que provienen de las casas y que son de origen de posconsumo: envases de los alimentos, etiquetas de plásticos, envases de yogurt, detergente o shampoo, se transformen en algo que sea productivo y útil, de calidad industrial y de alta resistencia: «Nuestros productos en general duran hato tiempo, al igual que el plástico que contamina el medio ambiente. Esa misma propiedad que odiamos del plástico la estamos tratando de usar a favor para hacer productos que tengan esa misma cualidad y dejar que sea un problema. Se pueden hacer pisos técnicos, separadores, juegos o mobiliario, como las bancas y mesas que están en el Lolla y la Aldea Verde», indicó la directora.  

Dentro de la Aldea Verde, también se encontraban representantes del «Uber del reciclaje», así describe Felipe Rojas, director de marketing y comunicaciones, a este emprendimiento que es Reciclapp. La aplicación permite conectar de forma sencilla a las personas que quieren reciclar, de manera gratuita y desde la comodidad de sus casas, con un reciclador de su comuna: «A un solo clic y en tres simples pasos puedes estar reciclando: descargas la aplicación, declaras los materiales que tienes en casa y después agendas el día y horario para que el reciclador vaya a su casa. Las personas no siempre pueden ir a un punto limpio porque no tienen uno cerca o de frentón no tiene cómo hacerlo», explica Felipe.

Felipe, considera que la recepción de las personas ha sido muy buena, encuentran sencilla la aplicación y les hace sentido: «El estar acá es un recordatorio de la importancia de reciclar, tanto en casa, como fuera de ella. En Aldea Verde, somos todos un gran ecosistema, muchos de los proyectos que están presentes y las ONG nos conocemos, trabajamos todos por un bien común y, además, Lotus hace un trabajo increíble, cada año están más preocupados de encontrar nuevas formas para hacer este festival más verde», puntualizó.

Foto: Nicole Gorget

La crisis ambiental en Aldea Verde también es abordada desde la mirada feminista por la organización de jóvenes latinas luchando por la justicia climática interseccional, Latinas for Climate, que busca crear conciencia sobre la crisis con perspectiva de género, de Derechos Humanos y la latinidad, para poder educar a las niñas, jóvenes y mujeres de la región en este tema, para que se empoderen y comiencen a tomar acción por un mejor futuro.

Catalina Santelices, cofundadora de la red, comenta que el objetivo de esta agrupción: «Es que las mujeres estén representadas en la toma de decisiones en temas como el ecofeminismo, por ejemplo, que es esta corriente de pensamientos filosófica que critica los modelos de vida y de producción y como nuestra sociedad está basada en un modelo capitalista y patriarcal que oprime a mujeres y a los ecosistemas. Como también, demostrar que las mujeres somos las más afectadas por la crisis climática sólo por el hecho de ser mujeres. Nuestra idea es que las personas se lleven algunas reflexiones de temáticas actuales y que ponen en riegos las vidas de todos y todas nosotras sin que nos demos cuenta de que está pasando», concluyó Catalina.

En consecuencia a su constante lucha por concientizar a las personas sobre el cuidado del planeta, Greenpeace, también se hizo presente en Aldea Verde con una innovadora propuesta: Un domo en el cual se muestra un video de la campaña «No más salmoneras en la Patagonia chilena y la Reserva Nacional Kawesqar«, y cuenta la historia de como la industria salmonera está destruyendo los fiordos en el sur de Chile, desde Chiloé hasta Magallanes, y también, haciendo una invitación a las personas a firmar para apoyar esta campaña.

Francisca Inostroza, voluntaria de la ONG, señala que la industria salmonera en Chile tiene una cantidad de factores enormes que afectan el medio ambiente y a la población: «Nosotros acá en Santiago, sobre todo desde Concepción al Norte no lo notamos mucho, pero la gente que está allá, particularmente la comunidades de Chiloé hasta Magallanes, están desde años peleando para tratar de sacar las salmoneras del país. Esto ha significado perder el agua, sus costas, llenarlas de basura y desechos tóxicos que provienen de esta industria. Por ejemplo, cuando una salmonera deja de funcionar la abandonan, pero queda destruido el lugar donde estaba», indicó la voluntaria.

El objetivo de Greenpeace en Lollapalooza es llegar a un público diverso, como los niños que asisten y no tienen redes sociales para enterarse de lo que está sucediendo. Al igual que los adultos mayores o personas que no están tan interesadas en el medio ambiente, pero sí en la música: «Las personas ven el video y algunos salen súper afectadas, nos comentan que no sabían que estaba pasando algo así. Es una experiencia que no podríamos hacer en una calle de Santiago, la gente va más apurada, pero acá tenemos la oportunidad de hablar con el público porque anda más relajados, modo concierto, finalizó Francisca.

Foto: Nicole Gorget

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